|

Cómo escribo escenas íntimas que emocionan sin que suene a contenido adulto barato

Mi proceso paso a paso + los errores que evito a toda costa.

El truco está en la tensión, la emoción y timing: la trinidad del buen spice.

Esto fue una Newsletter que envié hace unos meses y como sé que cada vez somos más en este pequeño rincón de internet, quería volver a compartirlo.

Varias me habéis preguntado cómo escribo las escenas íntimas de mis libros o, si no me lo habéis preguntado, se les ha pasado por la mente. Bien, no soy la mejor escribiendo escenas así o al menos no lo considero (aunque la verdad he escrito novelas eróticas), pero es importante tener en mente varias cosas y evita ciertos errores para que en vez de crear una escena de “relleno picante”, sea fundamental otro tipo de cosas. Para mostrar la dinámica de poder, vulnerabilidad y evolución de los personajes.

Así que hoy os voy a contar mi proceso completo: desde cómo preparo la escena hasta los errores que evito a toda costa. Porque considero que una escena íntima picante es mejor que treinta que acaban siendo vulgares. Y creedme, antes escribía así y empecé a ver que tres escenas en toda la novela era mejor que veinte de relleno.

Preparaos porque va a ser honesto, específico (más o menos) y muy intenso.

¿Por qué importan estas escenas?

Es fácil responder esta pregunta, a parte de porque a todos o la gran mayoría de los lectores nos gusta una buena escena spicy, también revelan quienes son realmente los protagonistas, la vulnerabilidad en un momento así y en géneros como el Dark Romance, el poder o el control se ve reflejado en este tipo de escenas.

Primero, mi regla de oro: una escena íntima debe hacer avanzar la historia. Si solo está por “crear un momento picante”, no merece la pena.

Recuerdo mi novela “Experimenta Conmigo”, la más spicy que he escrito y aunque habían muchas, muchas, muchas escenas así (bueno, me estoy pasando, quizás habían 8-11, no recuerdo bien), todas eran importantes y todas avanzaban en la historia. Había dinámica, y eran necesarias. Es más, en el original iban a haber más escenas picantes entre Mike y Abby, pero hubieron 3 escenas que eliminé porque no las veía necesarias para avanzar en la trama y ahí viene esa regla de oro.

Paso a paso

Por ejemplo, si no es realmente necesario, nunca escribo una escena íntima nada más empezar la novela. Tiene que haber tensión acumulada primero.

Imaginémonos que empiezas a escribir y en el capítulo 3 te da por escribir la escena, pero… ¿Crees que encajaría? No has tenido tiempo para crear esa tensión acumulada, dejar que el lector vea esa química, un roce, una mirada, una frase o incluso una respiración entrecortada. Necesitas esa tensión, que hasta tu la sientas mientras la escribes. Quizás en una novela donde comienza en una escena de discoteca, puede encajar pero… ¿La que estás escribiendo encaja?

Y créeme, la sentirás mucho si la escribes y la manejas bien esa química.

Y la primera vez de ambos debe ser por algún motivo, ya sea porque necesitan admitir sus sentimientos, rendirse, en un momento de peligro, enfado o revelar algo. Eso genera más tensión a la escena y ayuda mucho a avanzar el capítulo.

Extrañamente, este tipo de escenas las escribo mucho más rápido que cualquier otra porque estoy tan metida dentro (dobles sentidos, discúlpenme) y se hace tan increíble escribirla que te deja con ganas de más.

Ya lo avisé de que iba a ser intensa. Quizás por eso me va la vida en ello escribir dramas.

También, otro paso que doy es escuchar música, alguna en específico que incite en este tipo de escena. Y si, debe ser canciones sugerentes y tengo una playlist solo de eso, no me avergüenza admitirlo. Y hay más de 30 canciones.

La estructura

Para escribir este tipo de escenas necesitas varias columnas fundamentales.

Primero, las emociones son perfectas en esta escena, son necesarias, no puedes empezar directo a lo físico. El 80% es sobre lo que sienten y el 20% sobre lo que hacen.

Uso los 5 sentidos, no solo la vista. El tacto, el olor, el oído, sabor… Créeme, son muy necesarios para estar metida dentro de esa escena (dobles sentidos, me están persiguiendo hoy).

Los pensamientos internos son claves, ya sea porque narre él, narre ella o esté narrado en tercera persona. E importante también, dependiendo de quien narre, no puedes usar la misma estrategia. Él no va a ser cursi, y ella no va a ser bruta, exceptuando si las personalidades de ellos encajan.

No vayamos a escribir una escena con una personalidad que no encaje con el personaje que has escrito, solo para que sea más interesante. Eso descoloca al lector.

Y el narrador en tercera persona también es diferente, muy diferente. Si queréis como suelo escribir historias en tercera persona, podéis comentar aquí para un futuro artículo sobre ello.

Los detalles

Aquí trato de evitar palabras vulgares, cosa que me equivocaba al principio, pero con los años fui comprendiendo que usar palabras vulgares solo te sacan de la escena y más que sea una o dos que uses son más que suficientes.

También usar metáforas cuando lo explícito es demasiado y me enfoco en las sensaciones, como el calor, la presión y la electricidad. Y por supuesto, me olvido de una frase divertida que le pueda surgir al o a la protagonista porque eso solo saca de esa escena.

Debe ser intensa, no humorística.

Bueno, hasta aquí es todo. Mi proceso completo para escribir escenas que espero os hagan sonrojar o algo más.

Nos leemos pronto con más secretos de escritura y mucho más.

Puedes leer cualquier novedad que suba antes que nadie uniéndote a mi Newsletter, así conocerás futuras novelas, experiencias y contenido exclusivo.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *