Cuando el villano literario tiene razón
Por qué algunos antagonistas terminan robándonos el corazón
Todos hemos vivido ese momento cuando estás leyendo una novela, viendo una película o una serie y, de pronto, ocurre algo inesperado.
El villano habla y explica por qué hace lo que hace.
Y es ahí que, durante unos segundos piensas: “Pues… tiene razón”.
No es porque apruebes lo que hace, ni siquiera aceptas que las cosas que hace debería seguir haciéndolas. Es ficción, pero eres consciente de que al ser el villano de la novela y escuchar su explicación ocurre algo curioso.
El personaje deja de ser un monstruo y se convierte en una persona. En alguien que para llegar a ser lo que es, sufrió mucho más de lo que podías imaginarte. Un pasado que antes no era así, ni siquiera se parecía y podría darte innumerables ejemplos de villanos de series y películas donde esto ha sucedido.
En la literatura no se queda atrás.
Y eso es cuando todo engancha.
¿Qué convierte realmente a alguien en un villano?
Aquí te haré una pregunta sencilla: ¿alguien nace siendo malo? ¿O simplemente toma decisiones horribles convencido de que son las correctas?
Porque dependiendo del punto de vista en el que se cuente la historia, las cosas cambian y demasiado. Y aquí te diré que el héroe y el villano quieren exactamente lo mismo.
Lo único que cambia son los métodos que ambos usan.
Imagínate una historia Dark Romance, donde el protagonista es el antagonista y las decisiones que toma por salvar a un ser querido no son las más adecuadas. Pero al fin y al cabo, la perspectiva es diferente y lo que quiere es proteger a los suyos.
Así que realmente, si fuese contada desde otra perspectiva, sería un villano horrible. Pero si la cuenta él o ella, lo vemos con ojos diferentes aún sabiendo que lo que hace está mal.
Los mejores villanos nunca creen que son los malos
Vamos a dejar esto claro.
¿Cuántas veces has leído una novela o has visto una serie donde el villano realmente creía que hacía las cosas bien?
Ningún gran antagonista se levanta un día pensando: Hoy voy a ser malvado.
Ellos creen que tienen razón, creen que el mundo fue injusto con ellos, que alguien les falló, que están protegiendo a alguien, que hacen lo necesario… Y es todo eso que los hace mucho más interesantes que quizás un protagonista héroe.
Admítelo, te atrae más la historia de un villano que la de un héroe, porque su historia es mucho más interesante de lo que podrías imaginar.
Cuando entendemos su dolor
No justificamos sus métodos, simplemente comprendemos al personaje.
Es una diferencia enorme y aquí entra la empatía que sentimos cuando un personaje, villano o no, se hace mucho más cercano. Se explica bien su historia y llegamos a entrar a sus pensamientos, a sus miedos y debilidades.
La empatía es lo que nos hace comprender más a ese personaje atormentado, pero sigues sin compartir sus decisiones. Solo comprender de dónde nacen.
Imagínate alguien que era un héroe, acaba perdiendo a un ser querido de la forma más trágica porque alguien así lo quiso. Hay un desarrollo, empiezas a ver que ese personaje no siempre fue así, que fue alguien con un corazón bueno pero que la vida le arrebató algo muy importante.
Cuando eso sucede, lo que hace es que su historia se vuelve malévola pero quizás, durante esa novela, o esa saga amplia de novelas donde se habla sobre ese antagonista, empieza a haber un arco de redención. Y se convierte en una historia completa que adoras seguir conociendo.
Los personajes perfectos aburren
Te contaré un secreto de escritora.
Antes, en mis primeros años escribiendo, escribía personajes perfectos o casi perfectos. Porque me gustaban y porque sentía que no servía para escribir historias de villanos. Pero a medida que iba creciendo, a medida que mis novelas iban siendo más complejas y adultas, empecé a ver que la historia del personaje perfecto… aburría.
No fue de la noche a la mañana. Simplemente fue una evolución de años donde vi que cuando escribía la historia de un personaje perfecto, la escribía rápido, como en dos meses, porque no había mucho que contar.
En cambio, vino mi primera novela con un personaje intenso, un antagonista y que decir… Tardé más en escribirla, pero el camino que hice fue muy satisfactorio y adoré contar su historia. Lograba tener más vida la novela, avanzaba muy bien, escribí escenas que deseé que no acabasen y entonces… Algo cambió.
Escribir la historia de un villano la disfruté más porque podía contar más cosas y crear un arco de redención a ese personaje, que todo lo que había escrito en todos mis años como escritora.
Y ahí nació el antagonista que más disfruté escribir: Zev Grimaldi.
Los personajes sin defectos suelen sentirse irreales, pero cuando un personaje duda, se equivoca, tiene contradicciones, nos recuerda mucho más a las personas reales.
Los grises morales
No todo es blanco o negro, hay muchos matices y en la literatura nos permite explorar precisamente eso.
Personajes que hacen cosas terribles pero que también aman. De ahí a los Dark Romance, siempre y cuando sean esos clásicos que hemos disfrutado y no los que llegan a superar límites. Un día haré un artículo de un buen Dark Romance que, por experiencia, a las lectoras les gusta sin superar esa línea roja.
Esos personajes moralmente grises protegen, sufren, se arrepienten y eso nos obliga como lectores a hacernos preguntas incómodas.
Entonces…
¿Nos gustan los villanos?
Te daré la respuesta más rápida: No.
No nos gustan los villanos, pero si cuando son personajes que están bien construidos.
No es lo mismo leer algo que no acaba nunca de encajar, que nunca entra de lleno ni profundiza en un personaje. A cuando lees algo que realmente vale la pena, que te hace cuestionar, que te hace ver que quizás el antagonista no es tan malo como los demás lo pintan.
Pero como todo.
Anteriormente como en mis artículos ¿qué es el Enemies to Lovers y por qué nos gusta tanto? O Slow Burn: cuando el amor tarda en llegar, hablo exactamente de esto. De la importancia de profundizar y de construir bien una historia para que el resto brille por si solo.
Un villano plano aburre, tanto como un héroe plano.
Lo que le enamora al lector es la complejidad y yo misma lo he dicho.
Cuanta más complejidad, más intrigante es la historia y más deseas saber. Estás pegada a las páginas sin poder dejarlo y solo quieres saber como continua.
Como escritora…
Cuando escribo tengo un mapa mental de lo que quiero en cada personaje, pero luego llega el momento de sentarse a escribir en esa hoja en blanco y a medida que tecleas descubres, casi por arte de magia, que el personaje que tenías en mente cambia.
Su carácter, su forma de ser, su pasado, incluso hasta su risa.
Es por ello que intento no pensar si ese nuevo personaje será bueno o malo, intento crear personas que toman malas decisiones como haríamos todos. Personajes que tienen miedo, que se equivocan, que aman demasiado y que, a veces, cruzan líneas que jamás imaginaron cruzar.
Eso define mucho el estilo del escritor y el estilo de la novela.
Sorprenderte por lo que los personajes puedan hablar por si solos a medida que construyes su historia.
Mi opinión
Como lectora, me interesa mucho más un personaje que lucha consigo mismo, que batalla sus propias guerras que uno perfecto. Simplemente porque nos hace sentir que es más cercano a nosotros y no, no por lo que hace, sino por esas dudas que cualquier ser humano tendría en ciertas situaciones o en su vida diaria.
Quizás por eso en mis historias me siento tan cómoda escribiendo personajes que esconden heridas, secretos y decisiones difíciles. Porque, aunque en el pasado lo hiciera, actualmente no me interesa escribir héroes impecables.
Incluso hasta los héroes tienen capas rotas y eso los hace ser únicos y más profundos que uno que finge ser perfecto.
Me interesa escribir personas capaces de sorprender incluso cuando creen estar haciendo lo correcto.
Porque eso despierta la curiosidad.
Quizás los mejores villanos nunca fueron aquellos que querían destruir el mundo, quizás fueron aquellos que, durante unos segundos, consiguieron que nosotros mismos dudáramos de quién tenía realmente la razón.
Porque las historias que más recordamos no son las que nos dicen quien es bueno y malo, sino la que nos obliga a decidirlo por nosotros mismos.
Quiero leerte en comentarios
¿Y tú? ¿Cuál fue el villano que te hizo dudar? ¿Cuál personaje te hizo profundizar más en la historia? Me encantará leerte en los comentarios.
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