¿Por qué nos enamoramos de los personajes moralmente grises?

Hay personajes que sabes que no deberías querer porque mienten, manipulan y rompen las reglas. Y aún así, cuando aparecen en una novela, no puedes dejar de leerlos.

Pero… ¿Por qué ocurre esto?

¿Por qué actualmente se lee más personajes moralmente grises que quizás hace unos años?

  1. No buscamos personas perfectas.

Los personajes con moralidad gris son los más imperfectos. Porque, pensémoslo un poco. La perfección aburre en una novela. Eso no implica que en la vida real desearíamos un personaje de libro así, pero cuando nos metemos de lleno en nuestra imaginación, es otro mundo diferente.

Estos personajes tienen muchas contradicciones y esas contradicciones es lo que lo hacen humanos. Lo que hace que la historia enganche al lector y queremos saber más, leer el siguiente capítulo.

2. Nos gusta descubrir lo que esconden.

En toda novela, incluso las que hay romance, necesitamos cierto misterio. Dependiendo del género que tienen cada uno, en mayor o menor medida. Pero sin misterio, la historia es más simple, más… aburrida. Y de ahí que si una historia no tiene secretos, misterios, etc, como lectora prefiero que no se alargue demasiado.

Pero aquí es donde viene realmente lo más interesante.

El misterio genera curiosidad, y si ese personaje lo genera, nos deja enganchados para toda la novela. Deseamos saber que es lo que sucedió para que sean así de oscuros. Y un antagonista cumple con creces todo esto.

Buscas el momento en el que ha pasado de ser una persona a otra totalmente distinta. Lo hemos visto ya en series, películas, etc.

Y cuando lo leemos, más deseamos descubrir cada uno de los misterios.

3. Nos encanta cuando alguien baja la guardia.

Y aquí viene el punto perfecto.

No enamora el personaje frío, ni su forma de tratar a la gente. Lo que enamora realmente es el instante en que deja de fingir, ese momento cuando baja la guardia y todo lo que construyó en años, ese muro que armó, se destruye en una sola escena.

Ese momento crea una gran conexión emocional con el lector.

4. Nos hacen sentir emociones más intensas.

Cuando un personaje tiene moralidad gris, lo hace impredecible. No sabes cuál será su siguiente movimiento, ni lo que tiene planeado hacer. Puede tener un plan o simplemente actuar por instinto y nunca sabes exactamente que pasará.

Y eso es lo que lo diferencia entre una lectura adictiva o no.

El no saber que pasará o que es lo que tiene planeado. Y eso es lo que crea el gancho en una novela.

5. Por eso siguen con nosotros cuando cerramos el libro.

Todo cabe recordar que sigue siendo parte de nuestra imaginación. Que leer un libro o ver una película no implica que en la vida real nos gustaría vivirlo. Es otro mundo. 

Por ello, cuando terminamos la novela, cerramos el libro y lo dejamos guardado en nuestra biblioteca personal, no lo olvidamos. Porque realmente nunca fueron completamente buenos ni completamente malos.

Fueron reales.

No eran perfectos y cometían errores.

Seguramente recordarás más un personaje con cierta moralidad gris, antes que otro que era casi perfecto.

Cuando cree a Zev Grimaldi, sabía que quería un personaje brusco, chulesco, incluso con toques que te hacían odiarlo en momentos. Pero sabía que tendría momentos de vulnerabilidad y cuando eso sucedía, todo se intensificaba. Disfrutaba más que cuando escribía un personaje masculino más romántico, más «héroe». Zev no era así, no era el héroe de la historia, sino el antagonista y Olivia lo sabía perfectamente. Y esa relación era lo que hacía todo mucho más especial.

Quizás por eso sigo escribiendo personaje moralmente grises. Porque eso te despierta el deseo por saber más.

Que sea un protagonista oscuro no quiere decir que sea un Dark Romance. Puede ser un libro dramático entre dos protagonistas que son vecinos y uno de ellos haber tenido un pasado que lo ha marcado y puede tener incluso muchos más errores que otro personaje. Tanto él como ella pueden tener esta oscuridad.

Porque, sinceramente, no me interesa contar historias de héroes perfectos.

Me interesa escribir sobre personas que e equivocan, que cargan con heridas, que toman malas decisiones… Y aún así, encuentran una razón para seguir adelante. Tal vez sea precisamente ahí donde es cuando nace el verdadero amor por un personaje literario.

Soy Patri García, autora de novelas de romance oscuro, thriller romántico y fantasía romántica. Me apasiona crear personajes imperfectos, emocionalmente complejos y difíciles de olvidar. Y en este blog comparto reflexiones sobre libros, emociones e historias que permanecen con nosotros mucho después de pasar la última página.

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